MI
PUNTO DE VISTA. CONSEJOS
La cirugía
refractiva que se realiza hoy en día es muy sofisticada y debe
ser personalizada, es decir, cada persona precisa un estudio oftalmológico
detallado a partir del cual se valorarán las distintas opciones
terapéuticas. Con esos datos en la mano, deberá ser el
paciente quien tome la decisión final con respecto al método
de corrección.
Aunque es lógico recabar información
de otras personas que han pasado por la experiencia de ser operadas,
no debemos fiarnos
en exceso de lo que nos cuenten por la calle. Seguramente quien nos habla
está generalizando y piensa que todos los casos son como el suyo
(para bien y para mal).
Lo más importante cuando se solicita una información sobre
el tema es acudir a quien sabemos que es un experto. La experiencia de
quien nos asesore será el punto de referencia fundamental a la
hora de tomar la decisión. El mejor aval que puede tener un paciente
es saber que el oftalmólogo y su equipo tienen unos conocimientos
y una trayectoria que los hacen merecedores de su confianza. El equipo
en el que estoy integrado tiene una amplísima experiencia en cirugía
refractiva desde hace 10 años y en los siete últimos realizando
sobre todo la técnica LASIK.
Muchos pacientes se dejan llevar en el momento de tomar la decisión
de quién los opera por cuestiones económicas. Tratándose
de la salud de nuestros ojos, que son para toda la vida y que no tienen
repuesto, el conseguir un pequeño ahorro que equivaldría
al precio de un par de gafas no debería ser tenido en cuenta en
absoluto.